Noviembre tiene nombre propio

En noviembre el otoño se hace largo y estrecho

y se escapan lágrimas entre estos versos

que ya te echan de menos,

apenas te vas, apenas, ya no estas

y el cielo se tiñe de azul,

ese azul intenso.

Noviembre es ese mismo mes

que ya te recuerda siempre,

te recuerda enamorando la vida,

sueños de niño febril; esa vida breve

recien encontrada,

tal vez siempre imaginada.

Noviembre ya tiene rostro,

noviembre ya tiene dueño,

y tu alma un lugar común,

con los árboles viejos al fondo,

en esa ventana al silencio

que te resguardará siempre

aunque noviembre se vista de enero,

aunque yo ya no te eche de menos.