A propósito de Knowdle: "El proceso de autoreconstrucción"
Hoy quiero contar el relevante papel que tiene para mí la Universidad, la Politécnica en éste caso, y muy en particular mi Facultad de Informática, en mi proceso de auto reconstrucción personal.
La verdad es que como ya os conté en el largo viaje para encontrarse uno mismo se vá muy lejos para al final del camino darse cuenta que ha llegado a su casa, el lugar de dónde salió. Aunque muchos encuentran su lugar en otras partes. Pero no es mi caso. Me críe en mi Facultad, y mi contacto con la Universidad ha sido casi contínuo. Incluso en mi largo y tortuoso viaje por Mallorca, dónde traté de hacer cosas con la UIB, pero no dejé de ser un foraster.
Ese viaje de siete años a Mallorca no ha dejado de ser un duro trayecto personal y profesional del que ahora trato de auto reconstruirme. Las cicatrices ya son parte de mí, no se pueden borrar, no soy el mismo, pero soy mejor, más fuerte, mas sabio, mas humilde, aunque aún no lo suficiente, afortunadamente.
Y en ese proceso de reconstrucción el papel de mi facultad es importante, de mis grandes amigos, profesores, secretarias, conserjes... siempre me hacen sentir querido y en casa. Hecho de menos a los jardineros, ya se han jubilado, los dos primeros que conocí nada más llegar a primero de facultad. Pepe ha sido el último en jubilarse hace apenas un mes. Recuerdo, como si fuera ayer la primera conversación que mantuvimos con Eloy y Pepe, !qué grandes personas!!!
Los recuerdos de cuando creamos el Laboratorio Decoroso Crespo de Metodología se vienen a mi mente rápidamente. Cuatro alumnos inquietos, mi querido Jaime, Jesús y Belén, y yo. Ahora la historia parece repetirse. Cuatro becarios en el Laboratorio de Computación Natural.
Es como encontrar un lugar lleno de paz interior esperándome. Alguna tarde, cuando los chicos se van, en el silencio del Laboratorio, todo parece cobrar sentido. Y Knowdle es cómo el desenlace natural de toda una vida.
Creo que deberíamos utilizar más la Universidad como un lugar para reconstruirnos cada cierto tiempo, para retomar el pulso de lo verdaderamente importante, más allá de esa pugna diaria para acabar con el mundo. Ese lugar dónde el conocimiento nos proporciona algo importante, un vector transcendente: tranqulidad y perspectiva. No lo olvideis, el conocimiento sin perspectiva no es más que un vacio mas.













Jenny Ballesteros dijo
Que bello compartir la experiencia. En realidad los espacios donde el conocimiento se construye, hace de nuestra vida un libro donde se escribe diariamente. Un abrazo.
23 Enero 2011 | 02:06 AM