A propósito de Knowdle: "Cuando el objetivo del I+D+i es equívoco"
Desde Knowdle y de mis estudios de Ecognomía he llegado a una conclusión: la mayor parte de las veces el objetivo del I+D+i es equívoco, y por ello, el resultado no suele ser el esperado.
Y parte del problema es que utilizamos mál el balance y la cuenta de resultados a la hora de utilizar estratégicamente el I+D+i, pues a la par que ciertos objetivos son de mejora de la producitividad, que no está mal si eso repercute en una mayor eficiencia energética, minimización (supresión) de los residuos generados, y lo más importante, maximización del valor de la compañía para los mercados, la sociedad y los empleados.
Por ejemplo, si el optimizar la cadena de producción de un producto acaba eliminando empleos en la empresa y aumentándolos en subcontratistas pues es pan para hoy y hambre para mañana, si ese producto maravilloso conlleva mayores gastos en exportación y distribución, pues idem, venderemos más, pero el coste final al usuario podría ser mayor y el impacto en el planeta tambien.
Pero si la empresa analiza en su I+D+i todas su variale no sólo endógenas si no exógenas, y piensa en que un producto más barato puede ser producido en industrial locales, como hace coca cola, a pesar de que el sabor de la misma es diferente por el sabor del agua de la zona, la coca cola se vende igual en todo el mundo, y con la mayor parte de materias locales, el valor planetario de la empresa será mucho mayor.
Es cierto que en general eso signifíca una mayor complejidad en la gestión pero para eso están los ordenadores. Son incansables, y si además se alimentan de energía sostenible, pues mejor, ahora solo nos hace falta evitar la gran contaminación de los residuos informáticos.
Pero lo cierto es que si enfocamos el I+D+i con un plan estratégico más "inteligente" que sólo sacar deducciones o subvenciones y en el mejor de los casos ahorrarnos plantillas de trabajadores y cadenas de producción, en el mejor de los casos, mantendremos durante una temporada falsamente nuestra competitividad, pero no revalorizaremos nuestro patrimonio personal y humano, ni contribuiremos al beneficio inteligente ni a nuestra satisfacción personal. La única forma de crear negocios y empresas perdurables y sostenible, no meros beneficios monetarios temporales.










