Y no tener nada que contar...
Bueno, pues a veces los escritores tenemos largos silencios... épocas en las que poco tenemos que contar pero mucho que aprender... mucho que escuchar... mucho que leer... mucho que observar... bueno... pues estos días estoy en modo "ostra" o en plan "ostracense"... me escucho a mi mismo y observo... pero aún no hay mucho que contar... no es lo mismo que el "proceso crisálida" en el que debe salir un nuevo yo para seguir adelante... no... es distinto... es un momento de silencios que se llenan de pensamientos que luego serán palabras...










