Under revision (La mala suerte no es eterna)
Leo como Nadal comenta en un artículo de elpais.com "La mala suerte no es eterna" y lo dice alguien que más que su físico tiene una mente privilegiada. Su poderío mental ante el sufrimiento y la adversidad está más que demostrado y dicha frase no es más que parte del afán de superación y lucha que están en su cabeza.
Pero extrapolando lo mismo a todos los entornos, lo que sucede a Nadal, le sucede a muchas familias. La suerte no es justa ni injusta. Y por mucha preparación que personas o empresas tengan, incluso siguiendo los cánones de gestión más estrictos, la actual crisis nos confirma que debemos reducir la dependencia de la suerte en nuestro modelo financiero y empresarial.
No puede ser que empresarios de gran experiencia y demostrada solvencia hayan caído ante una crisis en la que hemos salvado los bancos sin contrapartida alguna, muchos de los cuales, si que han cometido graves errores, y el mas importante de codicia desmedida. Y tampoco puede ser que la pyme nacional deba ser la mas perjudicada por que solo brilla al resplandor del ladrillo, que tampoco es que lo haya hecho digamos bien: márgenes desmesurados, pelotazo y fraude han sido las marcas de "calidad" del sector que en connivencia con la banca hoy tienen un problema de 325.000 millones de euros que aún no nos acaba de explotar a todos.
El mayor delito, combinado con otros ha sido la avaricia, y como decía mi abuelo, "la avaricia rompe el saco". Y para eso esta la regulación o el estado como "amortiguador". No dejo de no comprender como las licencias del taxi están reguladas y la vivienda, que solo precisa de 350.000 a 400.000 viviendas al año se ha permitido licencias hasta 1 millón que es el actual excedente.
Y si el estado regula y con el dinero de todos se salva la banca, pues se debería canjear su deuda por acciones, como la SEPI o algo parecido, para que en algún momento, cuando el valor de esa "inversión" estatal cobre fuerza, podamos recuperar lo que en justicia se le debe al Estado.
Pero a la par que eso, se deben crear mecanismos que ayuden a la suerte a que no dure siempre, y eso debe ser de forma proactiva. Mecanismos que premien la inversión en I+D, fondos que faciliten la restructuración de sectores y de empresas, por que, el actual Tsunami o Terremoto financiero tendrá mas replicas y este modelo, como vemos, no va a aguantar, o Haiti no será más que un aviso de lo que será el futuro de la inmensa maoría del planeta, solo que el problema no será la naturaleza sino la naturaleza humana.










