Under revision (y qué decir...)
La verdad es que estos días me cuesta trabajo escribir. Se amontonan las cosas que revisaría por que no hay noticia ni hecho que no tenga desperdicio. Me duelen las neuronas, me chirrían, ante un montón de cosas.
El ser humano es una pantomima de sí mismo que juega el difícil arte de hacer equilibrio o malabarismo con la vida. Y esta nos pasará por la izquierda sin inmutarse.
MI gran problema es que trato de aplicar mi mente deductiva e inductiva al mundo real y eso cada vez es más inadecuado. Tratamos de decir a la juventud un mensaje que no pueden creerselo. Tratamos de decirles que la educación y la cultura son valores y que en ellos se aprenden otros valores y todos se los saltan a la torera.
Respeto. No hay mas que ver un debate del Congreso para ver que nada mas lejos de la realidad. Transparencia. Esta si que es buena. Ver las leyes. Ver los actos. Ver los jueces... el Constitucional es sagrado... hasta que a los catalanes les aprece que puede no dictar la sentencia que ellos desearían...
Somos impresentables y no hay que ser muy inteligentes para saberlo. Y nuestra juventud debe alucinar... ¿por qué les pedimos cosas a ellos que no nos las creemos ni nosotros mismos?
Hacemos pura demagogia desde nuestro púlpitos digitales y desde nuestras tribunas mediáticas. Queremos una ley de economía sostenible y un país que no dependa del ladrillo, en el que el conocimiento y la educación sean las bases de un mundo sostenible, pero actuamos cada día un millón de veces en contra de ello.
Se pueden hacer muchos malabarismos con las palabras pero ya no hay quien se lo crea...










