Proteccionismo y salida a la crisis: la grave tentación
Hoy me desayuno con un gran artículo "Obama sitúa el G-20 al borde de un nuevo fracaso. El proteccionismo se extiende y amenaza la recuperación - La reforma financiera va para largo: apenas se ven avances de calado".
Sin duda el miedo atenaza las decisiones necesarias para una sólida salida de la crisis. En el mundo sobrevuela la idea de que es necesario hacer algo, de que el camino emprendido está agotado, pero las grandes decisiones se aparacan... ¿cuales son las razónes?
El gran fallo no fue no intervenir Merrill Lynch, fue tener miedo a la nacionalización de la banca de forma transitoria, fue no considerar el Estado como un inversor de último recurso que compra activos para posteriormente devolverlos al mercado con beneficios para el propio Estado. ¿Por qué tanto miedo?
Si no existiera ese miedo, el Estado podría controlar temporalmente empresas para después devolver estas al mercado. Al tomar el control accionarial de las empresas con problemas, incluidos los bancos, ya no son problema los salarios, el nuevo consejo nombra nuevos directivos y nuevas normas, hasta limpier la casa de polvo y paja y restabilizar la normalidad.
Pero las medidas proteccionistas no son ninguna solución para resolver los problemas de competitividad, al contrario son una forma de proteger la falta de competitividad.
El Estado debe intervenir como inversor de último recurso en múltiples escenarios, por ejemplo, la innovación, en nuestro país clave para cambiar el modelo productivo. Si la Banca y las empresas no invierten, el Estado debe invertir, y ganar dinero para poder seguir invirtiendo. No sé por que casi todo el dinero de ENISA, CDTI, deduccioines fiscales no va en beneficio de las mismas, ¿por qué no capitalizar ese esfuerzo económico para cuándo aquellas emrpesas innovadoras valgan su precio en oro la desinversión retorne en forma de beneficios al Estado?
Miedo, parece que lo que huele a Estado da miedo, pero sin las medidas de Estado hoy la bomba capitalista hubiera explotado, todo el mundo miraba a los Estados y Bancos Centrales para que hicieran algo. El Keynesianismo tenía su prueba de concepto. Ahora debemos de reinventarnos y pasada la tormenta parece que nos da miedo progresar en nuevos modelos. Así no mejoraremos nada, más tarde o más temprano volveremos a estar dónde antes.










