El tercer mundo puede empezar en la puerta de al lado
Hace tiempo, no recuerdo si ya conté esta historia, me enfadé con unos amigos que se iban a pasar su mes de vacaciones a un pueblo en Mejico a modo de acto solidario. Le pregunté, y ¿qué haces por tus vecinos o por las chabolas del extrarradio de Madrid? Me miraron sorprendidos.
Es cierto, parece que apadrinando niños en el tercer mundo cubrimos nuestras necesidades de conciencia solidaria por que la miseria está muy lejos, en el tercer mundo, pero yo creo que necesitados los tenemos más cerca de lo que nos creemos. Muchas veces el tercer mundo empieza en la puerta de al lado.
Creo que los que se rasgan las vestiduras ahora por una subida de impuestos son unos hipócritas que seguro que apadrinan un niño y se despreocupan de todo lo demás.
Es cierto que la corrupción de los políticos hace que se nos revuelvan las tripas con los impuestos. De hecho muchas veces las donaciones que hacemos para campañas con ONGs pasa lo mismo, que se aprovechan todos menos los que necesitan la ayuda. Pero son dos luchas diferentes.
Los impuestos son algo que yo llamo generosidad egoísta. Si pagamos impuestos tenemos servicios como hospitales, mejores carreteras = menos accidentes, y así muchas cosas que han conducido a este país a tener un estatus quizá muy superior al que podríamos permitirnos. No hay muchos países con la sanidad que tenemos.
Y debe ser un análisis personal sobre el nivel de vida de cada uno y las necesidades que se tienen.
Tenemos cuatro millones de parados. Por tanto no hay que ir al tercer mundo para poder ayudar a alguien, seguro que cerca de nosotros tenemos una familia que necesita nuestra ayuda. A la que la banca le niega un crédito o a la que la empresa ha aplicado el ERE o simplemente ha cerrado y se han quedado sin trabajo.
Sería bueno que se aplicará una formula novedosa que apoyara a las figuras como los Business Angels o las incubadoras, diferenciar en impuestos sobre el capital pasivo y el capital activo, si inviertes en una empresa que crea empleo, me parece muy justo que desgrave, y el que tiene el dinero parado en un fondo de un banco, vea incrementado su cuota de impuestos.
Somos seres hipócritas y nos creemos nuestras propias mentiras, pero es hora de que abramos los ojos y veamos la realidad de nuestro país. No digo que el estado no aporte el 0,7% del PIB en ayudas al tercermundo, debemos ahcer un esfuerzo, pero el que pueda debe pensar que muchas veces el tercer mundo está más cerca de lo que pensamos.










