Ayer, un día intenso en Madrid
Bueno, cuando voy un día a Madrid la verdad es que es agotador, llego hecho unos zorros a la cama. Suena el despertador a las 5 a.m. y voy como zombi al aeropuerto, a eso de las 9:45 llego a mi primera reunion en la calle ayala, por fin, una porritas.
Trabajamos Julio y yo un rato con el café sobre la arquitectura de innovr´us, uhmmm! me gusta, creo que tenemos un buen punto de partida. Ruby en el front end web, un bus KHS (knowledge handling system) -mira por donde vuelve a escena mi proyecto fin de carrera ;-D, y JENA para el sistema experto.
Después unas horitas de trabajo con mi abogado, uff tenemos muchos temas. La verdad es que aprendo mucho de mis reuniones de trabajo con él. No se lo digais que además me cobra las clases ;-D. No, ahora en serio, gracias Gregorio.
Comida con Carlos, Telenium e Innaxis, que gratificante, no paramos de hablar. Las comidas con él son doblemente nutritivas, por la comida y por la conversación. Son charlas fluidas, hilvanadas con sencillez y valor. He de decir que hay pocas personas con las que me entienda y comparta visión como con él. Gracias Carlos, además invitó, que majo!
Luego toda la tarde con mis padres. Regreso a casa paterna. Está muy delgado. La enfermedad le está dejando sin fuerzas. Sólo en el hospital ha perdido 8 kilos. El antibiotico experimental parece ir haciendo efecto pero muy lentamente. La neuropatía diabética es un mundo aún por estudiar. Como hablábamos en la comida Carlos y yo. Mi padre tiene 80 años, más de 40 de diabético, hasta ahora nadie había pasado por ello, antes se morían con 50. La longevidad de nuestra sociedad nos lleva a territorios desconocidos.
De vuelta al aeropuerto. Un poco de retraso. A eso de las 12 llegaba a casa y casi directo a la cama sin cenar, tengo reservas, me alimentó mas el sueño... un día largo y agotador, emocionalmente más.










