La ética anda por los suelos
Cuando el principal principio de la Constitución, el de que todos los españoles somos iguales "artículo 1.1", se ve continuamente vulnerado, es que algo va profundamente mal en nuestro país.
Desde el trato de un préstamo por un Banco a una pyme o a un partido político, o el arresto de un político o un empresario, ante una investigación, o los abogados o empresarios ante un procedimiento concursal, es evidente que el sistema ha fracasado.
El Estado como amortiguador debe funcionar transparentemente, el Estado como regulador debe ser coherente y transparente, el Estado como referente debe ser ético y dar ejemplo para poder exigir el cumplimiento de sus regulaciones.
Estoy convencido si aplicáramos lógica formal a las leyes y actuaciones del Estado y de los Políticos habría muchísimas contradicciones.
A veces, eso me desgasta muchísimo, por que, aunque tu buscas soluciones a los problemas, propios o ajenos, con el conocimiento que tienes, la falta de equidad y de ética, hace a veces inviable aplicar lo que debería ser legal y viable. Y muchas veces, no hay malicia en el interlocutor, muchas ignorancia e incapacidad, pero la mayor parte de las mismas hay: malicia y desidia, ambas deberían ser perseguidas.
Es tan grave actuar a sabiendas de que lo haces con malicia como que no actúas por desidia, por que el resultado de una actuación no importa. Eso es falta de ética por acción o por omisión. Y ambas me repatean profundamente por que hay alguien, sea yo u otro, que hace un esfuerzo por aprender, por comprender, por analizar y por buscar soluciones, y para mí, es un esfuerzo diario, como para muchos, pero hay quien eso le da igual, se escuda en los procedimientos y en la organización, y se olvida de que las decisiones afectan a las personas y eso debería ser tenido en cuenta. Cuando escribes un email o una carta y no se responde, cuando envías una oferta y no se responde, cuando haces cualquier cosa y nadie se preocupa por dar un simple: "no, gracias". Mi abuelo decía que "lo cortes no quita lo valiente". Pero, para mi, todo eso es una falta de respeto y de ética.
Y me olvidaba de los periodistas. El caso del transplante de cara de un paciente y el empeño de la presensa por encontrar al donante. Sabén lo importante que es el anonimato y les da igual.
Hay un límite y unos mínimos que deben ser respetados y aceptados por todos y para todos y si no lo hacemos, errores humanos aparte, de nada sirve el resto.










