Reflexión sobre el trabajo en un modelo ecognómico
En un post de el país sobre el artículo "Las máquinas toman el control" un usuario comenta:
CAJERO CAJERO - 06-08-2009 - 18:27:09h
Un ejemplo: los cajeros automáticos... le hacen la vida tan fácil al trabajador de la banca... pero claro ahora vienen las vacas flacas y se dan cuenta con sobra gete en las oficinas.. si lo puedes hacer casi todo por el cajero.. a más de un prepotente con la gente mayor, que los hay aunque no todos, le tiene que estar temblando las piernas... su trabajo lo puede hacer un cajero automático.
El comentario me da pie a mi reflexión sobre el trabajo en la banca. Efectivamente, el trabajo de un cajero humano es sín duda, desde el punto de vista operativo, perfectamente asumible por un cajero automático y por la banca internet, fija o móvil. Lo que sucede es que la Banca debe evolucionar y dejar de cobrar por operaciones y reconvertir los cajeros humanos por agentes bancarios bien formados que analicen, incluso con herramientas de soporte e IA, las necesidades de los clientes y traten de mejorar sus resultados, primero, de los clientes, y por eso ganar dinero.
Ser meros agentes comerciales no vale pues se ha demostrado que la avaricia rompe el saco. Mi modelo de banca del conocimiento, knowledge banking, implica que la banca gane dinero si mejora los resultados de las finanzas de un cliente, no por hacer lo que hace un ordenador. De hecho es lamentable que el 54% de los costes de la banca se financien con las comisiones, es decir, por cobrarnos por meter nuestro dinero en el banco...
La banca debe ganar dinero por mejorar, según el objetivo u objetivos que le fije el cliente, sus resultados. La IA debe ser una herramienta para mejorar la capacidad de actuación y de decisión del ser humano, o los robots, para realizar tareas con más precisión que la del ser humano y con menos fallos, pero nunca para sustituir al ser humano en su capacidad de decisión, diseño, creatividad... para esto quedan muchos, muchos, pero que muchos años... yo no creo que lo veré...











