Análisis de Riesgos en la Política Crediticia
Un repaso a nuestra historia económica reciente nos da unas pautas clara:

La España de los años 70 se enfrentó a una crisis derivada de la subida del precio del petróleo y la materia prima, además de los cambios en la demanda mundial, que surgieron en 1973 y 1974. El deterioro producido no fue corregido por la devaluación de 1976. Ajuste drástico en 1977, sin embargo los desequilibrios se mantuvieron en el periodo de 1975 a 1982. Estamos hablando de una década.
Tras la crisis, los años 1980 y 1990 conocieron un importante crecimiento económico sólo interrumpido por breves períodos de crisis.
España entró a formar parte de la Unión Europea en 1986. El proceso de integración europea se consolidó en 1999, cuando España entró a formar parte de la moneda única (el euro).
Según Wikipedia: "En este contexto, revistieron gran importancia los denominados Pactos de la Moncloa, suscritos el 27 de octubre de 1977, por el Gobierno,los principales partidos con representación parlamentarias, sindicatos y asociaciones empresariales, para crear un consenso político y social necesario para la aplicación de medidas de ajuste que precisaba la situación económica, estos pactos marcaron un cambio de carácter drástico en el tratamiento de los problemas, se reconoció una flexibilidad en el despido, el derecho de asociación sindical, la fijación de un límite de incremento para los salarios, se estableció una contención de la masa monetaria, la devaluación de la peseta y la reforma del sistema tributario para contener el déficit público y lograr un sistema más flexible y justo, así como medidas de control financiero a través del del Banco de España ante el riesgo de quiebras bancarias y la fuga de capitales al exterior. Los efectos se vieron lastrados por la segunda crisis del petróleo de 1979 -80. La política monetaria restrictiva para contener la inflación se acentuó a partir de 1983, tras la entrada en el poder del partido socialista, el 12 de junio de 1985, se firmó el Tratado de Adhesión a la CEE, culminando así un largo y costoso proceso de negociación."
Según La Crisis Económica Mundial 1991-2001: "La economía política de la década pasada tiene dos características mayores: la erupción de tres guerras conducidas por el imperialismo norteamericano y la creciente turbulencia en el sistema financiero mundial. La Guerra del Golfo de 1990-91 fue seguida por la guerra en Serbia en 1999 y ahora por la guerra contra Afganistán, y Bush promete que el 2002 será un "año de guerra". A inicios del 2002 estamos viviendo la recesión mundial más seria del último cuarto de siglo, y posiblemente de todo el período posguerra." Y sigue: " En cuanto a la situación económica, la recesión de los EE.UU. y mundial ya estaba en camino antes del 11 de septiembre. E igual como los eventos militares, ésta fue consecuencia de procesos que venían desarrollándose durante toda la década."
En España se inicia en 1992-1993. "La crisis económica afecta por primera vez en Madrid a los profesionales y ejecutivos. Bajan las ventas de los centros comerciales y aumentan las quiebras de empresas en la región". Recesión puntual que apenas dura dos años. Obedecía a dos principios contradictorios: por una parte, se había suscrito el sistema monetario europeo que garantizaba un cambio estable, por otra, el déficit seguía creciendo con una política inflacionista insostenible.
Finalmente la crisis financiera mundial de 2008, y aún estamos. Su origen, dos factores, colapso financiero USA, y el pinchazo de la burbuja inmobiliaria española. El final, aún ni dea, no se sabe si será como la de 92 o, como personalmente creo, estaremos en un modelo Japones de 10 años de "encefalograma plano".
Visto todo ello, yo diría que parece evidente que pasamos más tiempo en crisis que en crecimiento y que en 10 años parece evidente que se producirá algún incidente capaz de "remover los cimientos" de la economía internacional y nacional.
Por consiguiente si las hipotecas suelen tener un periódo de tiempo normal entre 20 y 40 años un simple análisis de riesgos determinará un elevado potencial de riesgo en las mismas cada 10 años.
Si incluyésemos todos estos factores en nuestro modelo y con una base de datos histórica importante llegaríamos a la conclusión de que los Bancos deberían hacer un seguro de impago que tuviese en cuenta esos factores.
De hecho, la probabilidad de siniestro es mucho más baja que la probabilidad de impago, y todas las hipotecas llevan el primero y no el segundo, cuando Canadá, ejemplo de modelo hipotecario, si lo incorporan.
Creo que esto debería llevar a pensar muy profundamente si los modelos de riesgos hipotecarios bancarios se hacen con modelos serios, si se hacen, o si se mueven por pura avaricia y afán de crecimiento desmesurado e inadecuado.
Igualmente creo, que el modelo debería tener en cuenta muchas variables en especial la capacidad de devolución del crédito por el potencial y el histórico de los individuos que se hipotecan, al igual que los créditos de las empresas.










