Pájaro triste no canta
Estoy viendo un programa sobre Ainhoa Arteta y Rojas Marcos muy interesante, y acaban de comentar cómo tras un problema de la soprano española, mezcla de problema personal y vocal, acudió a un médico que le explicó: pájaro triste no canta. Y que razón tiene. Me ha dado por pensar sobre esta isla que me permitiría calificar de "triste paraíso".
Me explico. De Madrid tengo muchísimas sensaciones, sensaciones de un escritor enamorado de su ciudad, ciudad en la que se inspira, y recobrando esas sensaciones, junto con las tardes de lluvia de domingo y el resonar de los pasos en las calles del centro, inmediatamente me llega el rumor a risas, a bullicio, a charlas de amigos... sí en general creo que Madrid, a pesar de sus tristezas, es una ciudad feliz.
Por el contrario, Mallorca parece siempre una isla triste, que apenas se contagia de la alegría de las miles de gentes que llegan a pasar sus días de asueto y de ocio, que sí ríen, en atronadoras carcajadas, que en lugar de contagiar a los nativos parece enturbiarles el alma.
Creo, al contrario que pasa en Ibiza, que la isla y sus nativos, se aíslan de dichas risas y parecen enrocarse en su tímido espíritu de moza adolescente del que nunca quiere salir.
Y eso pasa en los negocios en la isla, de tal manera que apenas se siguen las mismas pautas que en el resto del mundo son base del comercio. El mallorquín suele restringir al máximo su fondo de comercio y se niega a sí mismo a nuevos mercados, receloso de que le engañan o le engañen. De tal forma que se ha creado una sociedad reduccionista abocada al tráfico de influencias y al negocio entre amiguetes que le ha conducido a un enorme volumen de irregularidades en la adjudicación de obras públicas.
Yo, como foraster, creo entenderlo, aunque no lo comparto, pero creo que percibir que en el difícil equilibrio de esta sociedad, no entienden las normas de fuera, entienden lo de aquí, y el límite con lo ilegal desde lo alegal llega a confundirse con lo conveniente dando lugar a todo lo que sucede en la isla.
Y eso, conduce a un circulo vicioso muy difícil de romper, pues se genera más desconfianza y por ende, limita el crecimiento y las posibilidades.
Sin duda, esto que digo es una opinión subjetiva, pero que algo de verdad tiene, aunque no debe ser total ni única. Pero que puede atisbar algunos de los problemas que esta sociedad padece.
Pero creo que la isla está triste y eso forma parte del deterioro de su riqueza, de sus gentes, de su economía.












Josep Prats dijo
No hay isla que se escape. Felipe es la geografia . tus reflexiones valen para Ibiza, donde la temporada tampoco pinta bien, para Mallorca, para Jersey en el Canal de la Mancha...para Hawai..para las Falkland/Malvinas .encontraras reflexiones similares. sobre isleños adustos
Luego hay otra. La hosteleria es una cultura de control de costes. ¿Como puedes pasar de ahi a una mentalidad donde puedes acabar mas pobre de lo que empezaste..?(en otro sector se interpretaría eso como que eres un emprendedor, en esta industria se interpreta como que eres un mal gestor.. que no es tampoco lo mismo que un emprendedor..) es ir a contracorriente.
Que salgan los ibicencos de fiesta no quiere decir nada. olvidar. No puedes con ellos unete a ellos... en el norte de hawai les tiran piedras a los coches de los turistas
7 Agosto 2009 | 11:31 AM