El manantial: creadores y parásitos.
Ayer zapeando pillé el final de la película "el Manantial", una pena, es una de mis películas favoritas.
En el alegato final, un mediocre Gary Cooper, expresa algo que comparto plenamente:
"Él mantenía su verdad sobre todo y contra todos. Seguía adelante sin tener en cuenta a los que estaban de acuerdo con él o a los que no. Con su integridad como única bandera. Él no servía a nadie ni a nada. Sólo vivía para sí mismo. Y sólo viviendo para sí mismo pudo lograr las cosas que luego se han reconocido como la gloria de la humanidad".
"Esa es la naturaleza de la creatividad, el hombre no puede sobrevivir si no es a través de su mente. Llega al mundo desarmado, su cerebro es su única arma. Pero la mente es un atributo del individuo, es inconcebible que exista un cerebro colectivo. El hombre que piensa debe pensar y actuar por sí solo. La mente razonadora no puede funcionar bajo ninguna forma de coacción, no puede estar subordinada a las necesidades, opiniones o deseos de los demás, no puede ser objeto de sacrificio".
"El creador se mantiene firme en sus convicciones, el parásito sigue las opiniones de los demás. El creador piensa, el parásito copia. El creador produce, el parásito saquea. El interés del creador es la conquista de la naturaleza, el interés del parásito es la conquista del hombre. El creador requiere independencia, ni sirve ni gobierna, trata a los hombres con intercambio libre y elección voluntaria; el parásito busca poder, desea atar a todos los hombres para que actúen juntos y se esclavicen. El parásito afirma que el hombre es sólo una herramienta para ser utilizada, que ha de pensar como sus semejantes y actuar como ellos y vivir la servidumbre de la necesidad colectiva prescindiendo de la suya".
"El creador vive para su trabajo. No necesita de otros hombres. Su fin esencial está en sí mismo. El parásito vive de otros. Necesita de los demás. Los demás se convierten en su motivo principal. La necesidad básica del creador es la independencia. La mente que razona no puede trabajar bajo ninguna forma de coacción (...). La necesidad básica del parásito es asegurar sus vínculos con los hombres para que lo alimenten. Coloca las relaciones en primer lugar. Declara que el hombre existe para que lo alimenten. Predica el altruismo, la doctrina que exige que el hombre viva para los demás y coloque a los otros sobre sí mismo (...) El verdadero egoísta no es quien sacrifica a los demás. Es el que no tiene necesidad de usar a los demás de ninguna forma".
Esta definición de creadores y parásitos cada vez me convence más y hace más de 30 años que vi esta película por primera vez..
Me temo que en este mundo hemos fomentado más el desarrollo y proliferación de parásitos que de creadores, y es España infinitamente más. De hecho, como si de insectos se tratase, los parásitos son la casta dominante que trata de señalar a los creadores como individuos antisistema y nocivos para la sociedad, molestos por su capacidad de pensar, de razonar, de poner en tela de juicio las incoherencias simplicistas de los parásitos. El creador, los creadores, dónde inevitablemente me sitúo, somo incómodos por que nos ponemos en tela de juicio, a nosotros mismos, y a todo cuanto sucede a nuestro alrededor. Si bien actualizado un poco el discurso, el creador, ya no busca la conquista de la naturalez, por el contrario, se alía con ella y busca la convivencia benéfica entre ambos, mientras que el parásito espólia la naturaleza en pos de un benficio cortoplacista, el parásito, llega, exprime todo cuanto encuentra en su propio beneficio, y cuando la naturaleza yace herida de muerte la abandona y va en busca de otro entorno que exterminar. Los parásitos se han convertido en plagas, en plagas que en pos del beneficio financiero cortoplacista, sacrifican todo.
El creador, como Al Gore, expresa "una verdad incómoda", y como tal los grandes clanes de parásitos se buscan cualquier forma de autojustificación. De nuevo ética y justicia son diferentes para creador y parásito, la ética del creador se vé aniquilada por la justicia de los parásitos.
Es lo que hay, me temo, y cuantos más parásitos hay, la plaga, menos creadores existen... ¿es posible que alguna vez cambiemos la tendencia?










