Ya es oficial y conocido mundialmente: España (Baleares) pierde competitividad como peso pesado turístico
Hoy un breve artículo "España pierde competitividad como 'peso pesado' turístico" hace público y notorio lo que yo hace ya cuatro años tenía claro. Al año de vivir en Mallorca (llevó viniendo a la isla a bucear desde hace 20 años cuando y dónde aprendí en un preciosa cala llamada santanyi) tuve claro el desmoronamiento del sector turístico Balear. Para más abundamiento mis padres vinieron unas vacaciones a un "todo incluido" en Camp de Mar dónde nos gusta ir a comer a un restaurante muy agradable en la cala y comprobamos el desastre que esto había supuesto para el pequeño comercio alrededor de la cala. Los locales de alrededor, pequeño comercio y restaurantes, estaban vaciós o en alquiler y en pleno proceso de deterioro.
Hace unos días comenté como Escarrer ya lo decía y bien alto. Hoy el artículo señala cómo en la clasificación anual del World Economic Forum, que tiene en cuenta el atractivo de los destinos turísticos para los inversores queda patente y anunciado a nivelk mundial. Perfecto.
Sigue, Francia, primer destino mundial, y Canadá han desbancado a España en la clasificación de 2009 de los 10 países más competitivos en materia turística. Así, ocupa el sexto lugar, por detrás de Suiza, Austria, Alemania, Francia y Canadá. En 2008 ocupaba el cuarto en una lista en la que participan 133 países, y que se elabora sobre la base de encuestas. Vamos bien.
Por si no nos quedaba suficientemente claro, la economista Irene Mia, coeditora del estudio presentado ayer en Esade, ve como asignaturas pendientes la regulación, "la poca competitividad de los precios y la seguridad". Añadió que el modelo de sol y playa español no ha sido sostenible con el medio ambiente. Nada que no supieramos, sólo que no queríamos verlo. Mi abuelo me enseñó que no hay mayor ciego que quien no quiere ver. Pues bien, llega la era de las tinieblas y la oscuridad o la hora de abrir los ojos, darnos cuenta de lo incompetente y creídos que eramos y empezara apretar el culo y ponernos a trabajar. No será fácil, pero es nuestra única oportunidad. Espabilemos. Qué brille el sol ya no garantiza nada en el Turismo y es hora de que nos demos cuenta de una puñetera vez. Hemos tratado a los turistas como estúpidos y ahora nos damos cuenta que no hemos sabido cuidarlo. Hay otros sitios que sí y nos adelantan por la izquierda...











