La Gran Recesión
Ya tiene nombre, el FMI la ha bautizado como la Gran Recesión, según elpais.com:
La recesión empeora, la necesidad de gasto fiscal se agudiza y urge el activismo de los Gobiernos para limpiar de basura tóxica los balances de los bancos. El FMI no perdió ocasión esta mañana de martillear ese mensaje en medio de unas perspectivas "excepcionalmente inciertas, con riesgos aún inclinados a la baja". Traducción libre: la cosa va a peor. El PIB se contraerá este año en países que representan tres cuartas partes de la riqueza mundial. Apenas hay buenas noticias: como mucho, la desaceleración debería moderarse a partir de la segunda mitad del año. Para 2010 el Fondo prevé un crecimiento mundial del 1,9%, "flojo en comparación con otras recuperaciones", según el informe. La pesadilla de la recesión presenta así la peor de las siluetas: la curva del PIB mundial dibuja una preocupante "L".
Yo pondría otro nombre, la Gran Cagada, o la Gran Ambición, que nos va aponer en una "L" que casí seguro nos llevará hacía un palito horizontal más largo que el vertical. Y no hacemos nada en serio para resolverlo...
Y el BCE aún a por uvas y la "des"unión europea haciendo estragos:La caída de la riqueza mundial se producirá "a pesar de las enérgicas medidas adoptadas para restablecer la salud del sistema financiero y del uso continuo de medidas de política macroeconómica para apoyar la demanda", según el Fondo. En otras palabras: ni las ayudas a la banca permiten recuperar el aliento al sistema financiero, ni la mayor intervención pública conocida en la economía sirve de mucho hasta ahora. Es más, el Fondo alerta de que es posible que los esfuerzos de política económica "no sean suficientes para romper el círculo vicioso de deterioro de las condiciones financieras y debilitamiento económica mundial".
Esa peligrosa espiral sigue alimentando el huracán, por lo que el FMI demanda nuevos estímulos fiscales a corto plazo y medidas excepcionales de política monetaria. Deberes para el Banco Central Europeo (BCE): el FMI no sólo apuesta por tipos al 0%, sino que invita a los bancos centrales a utilizar todo su arsenal, ortodoxo y no ortodoxo, para salir de la crisis. Algo parecido a una invitación al uso de la máquina de imprimir billetes, que ya han puesto en marcha EE UU, Suiza o Japón.
Para cuando el señor Tirchet y el BCE se enteren que esta pasando Europa será una piltrafa dificil de arreglar.
Así no se sale de la crisis. Todo el mundo habla de innovación pero para innovar debemos hacer cosas diferentes de las que hacemos y de cómo las hacemos, lo real es que lo de antes, nos ha conducido a donde estamos.
Innovar es buscar formas diferentes de afrontar los problemas y las soluciones. Internet es un ejemplo. La energía sostenible tambien. Tenemos que tender a la simplicidad, a retomar la fidelidad, el buscar soluciones colaborativas con los clientes y proveedores, no contra ellos.
Por ejemplo, Baleares. Basta mirar y ver que hacen países y comunidades autónomas que funciona bien, y hacer un "copy & paste adaptativo", es decir, lo que funciona imitemoslo, es la forma de innovación básica, pero copiemoslo inteligentemente. En Baleares necesitamos instrumentos como una sociedad de desarrollo balear para industria, como SODERCAN o SODENA, capital riesgo, modernas y eficaces. Por que no se trata de vender mas de lo nuestro a los nuestros con nuestro dinero, se trata, por contrario, de vender mas de lo nuestro (incrementando mas lo nuestro) a los de fuera (y no solo a los que vienen de fuera, sino los que están fuera) con dinero de los de fuera.
Una vez que hemos pasado la primera fase, tenemos que pasar a la segunda, lo que yo denomino efecto catalizador, es decir, una vez sembrado el germen de la innovación debemos tratar de multiplicar la eficacia y acometer acciones un poco más complejas y arriesgadas, de iniciativa propia y singular. Es la fase que denomino "creer que podemos". Una vez que vemos que lo que hacen los demas da sus pequeños frutos atrevámonos con nuestro propios inventos.
Finalmente, la sostenibilidad, la fase que denomino "sabemos que podemos", en la que la innovación ya es parte de a cultura empresarial y en ese momento debemos de fomentar el "circulo virtuoso", de forma que la cultura de la innovación sirva de capatador de talento y de generador de talento. En ese momento tendremos la maquinaria engrasada y todo parecerá mas fácil.










