Inteligencia Artificial y las salidas de la crisis (I): estudiante vs aprendiz
Hoy, mientras escribía el "post" referente al artículo de Krugman me ha rondado una idea en la cabeza. O mejor una explicación de por qué soy como soy. Casi nada, ¿verdad?. Un hecho, nunca he dado por válido un concepto sin entenderlo e incluso sin desmenuzarlo y comprenderlo. Eso, durante la carrera debió de ser recalcitrante para los compañeros que "estudiaban" conmigo. Y en esas comillas está la clave. Estudiar o Aprender. Estudiantes versus Aprendices.
Según el diccionario de la RAE, estudiante o persona que estudia, es decir, que ejercitar el entendimiento para alcanzar o comprender algo. Mientras que Aprendiz o aprender, tomar de memoria o adquirir el conocimiento de algo por medio del estudio o de la experiencia.
Una sutil diferencia que marca un gran margén de potencial, estudiar implica adquirir un conocimiento con comprensión del mismo, mientras que aprender sólo parte de la base de que se conoce de memoria dicho conocimiento.
La mayor parte de los estudiantes son meros aprendices. La mayor parte de los universitarios aprenden de memoria sin comprender ni siquiera ponderar el conocimiento que les presentan.
Lease que un estudiante de economía aprende el concepto de titulaciones y sin más que saber su concepto trata de aplicarlo cuando se le requiere en su puesto de trabajo.
O como un estudiante de informática o de ciencias de la computación, como prefiero denominarlo, se aprende el Teorema de Gödel sin saber que implica.
Cuando estudias "aprendizaje automático" te das cuenta de la gran diferencia que hay entre estudiar y aprender. Pero ahora me he dado cuenta por qué pongo en tela de juicio todo, en especial los procesos de las empresas, y te das cuenta cómo la innovación se basa en el hecho de que no debes dar por cierto ningún procedimiento por muchos años que lleve funcionando correctamente.
Cuestionar las cosas para mejorarlas no quiere decir que necesariamente se deba destruir ni desechar como valido (o menospreciar) lo que ha funcionado correcta o incorrectamente. No, nada más lejos de la realidad. Trata de adaptar a las evoluciones internas y externas a la que el mundo se ve, inexorablemente, enfrentado. Cambia el mercado, cambian las personas, cambia la tecnología, y debemos estar en continua reflexión sobre si "existe o no una forma distinta de mejorar lo que hacemos".
Sin duda, todo eso me ha llevado a convertirme en un relativista recalcitrante, pero eso me permite estar observando de forma continua el entorno y lo que se hace, y te das cuenta como el ser humano tiende a buscar su zona de confort, cree que es un lugar estable, pero nada más lejano de la realidad. Creemos que dominamos el mundo y nada más lejos de la realidad. Creíamos que conocíamos el medio ambiente y que hasta predecíamos el clima. Falso. La luna se separa constantemente de nuestro planeta. Nuestro núcleo es inestable. El universo circundante está lleno de meteoritos que impactan sobre la Tierra. La propia actividad humana caliente el planeta, destruye especies animales... todo ello genera estados nuevos a los que nunca antes habíamos transitados (si se me permite la analogía gremial). Y en cada uno de ellos los riesgos son diferentes y nuevos.
El hombre primitivo se enfrentaba mejor a dichas incertidumbres y evolucionaba, se defendía de ese entorno hostil, pues temía dicho entorno hostil. La nueva sociedad prepotente se ha olvidado de que ese desarrollo es efimero y la actual crisis y el cambio climático se empeñan en devolvernos a la cordura, a la terrible y cruda realidad. Pero siento que nuestros sentidos se han apoltronado. Que la sociedad del bienestar nos hace mas vulnerables.
Veo como ese tercer y cuarto mundo que vive, o mejor dicho, lucha por la supervivencia básica, cada día, valora más que el resto su capacidad de supervivencia. Los demás acudimos a nuestras oficinas pensando que siemrep van a estar allí cuando llegamos. Sin ser catastrofista, la complejidad nos abruma, y en general, por naturaleza humana, nos olvidamos de eso. Por eso me empeño en que necesitamos utilizar sistemas inteligentes que nos recuerden que las decisiones que tomamos tienen un impacto. Que vivir en una burbuja en la que nuestro empleo nos mantendrá siempre en nuestra burbuja de confort es falso.
¿Qué sucederá su se nacionaliza la banca? ¿Qué sucederá si en 50 años hemos calentado seis grados el planeta y el nivel del mar ha ascendido 15 centímetros? ¿Qué sucederá si los galicales del Himalaya se derriten y no aportan agua potable a millones de personas, animales y plantas que viven gracias a ellos?
Podemos ser simples seres vivos que se extinguen de forma Darwiniana cuando el ecosistema les regula o podemos aplicar sistemas inteligentes que eviten que alcancemos cotas de ineficacia dramáticas.
Podemos pensar que ese "río" ya lo saltaremos cuando nos enfrentemos a él, o podemos poner los medios para utilizar nuestra inteligencia. Como decía hoy Krugman, podemos creer que la alquimia del mercado restaurará el sistema anterior aunque un poco más regulado, o podemos ver que el sistema anterior no nos conducía a ningún lugar aceptable y podemos tratar de cambiarlo y sentar las bases de un nuevo proyecto... buena pregunta ¿no?










