El relativismo científico y ético
Creo que tenía cerca de 20 años cuando decidí autocalificarme un relativista convencido. Aunque hasta el momento para mí el término era meramente científico estaba y aún lo estoy convencido de que tiene una connotación fuerte sobre la ética y lo social. Todo es relativo. Y aunque a muchos eso le haga crujir no es nada malo. Y me explico.
Todo es relativo en tanto en cuando mi relativismo no interfiera en el relativismo del otro. En sentido contrario las religiones y las políticas son no respetuosas, dado que no admiten que el otro pueda tener opiniones y sus correspondientes puestas en escena éticas y sociales, en virtud de las costumbres, y desean imponer las suyas. Lo cual no es más que un signo de naturaleza básica. En el 200 aniversario del nacimiento de Darwin nada más cercano a la evolución de las especies. Algo que el bienestar social ha dejado de lado, y que la economía mundial ha olvidado por completo.
Sentamos las bases del capitalismo más salvaje y no pensamos que era el principio más básico del Darwinismo. Y nos olvidamos de aplicarle sus reglas, y quisimos envolverlas de proteccionismo y de políticas sociales. Y, no funciona. Es como el fin del comunismo, en un laboratorio, con sus entornos y parámetros perfectos y acotados el comunismo podía funcionar, pero no podía convivir con el capitalismo de la opulencia, con los parámetros competitivos del libre y salvaje comercio.
Si, ninguno tenía límites. Son otro tipo de religión. La riqueza en un modelo científico relativista ni se crea ni se destruye, solo se transforma, como la energía, y nos olvidamos de ello. Hay un agujero negro que ansorve el capital y lo acabamos de conocer, no hemos generado un agujero negro en el nuevo experimento científico de Ginebra, no. Lo hemos generado en el sistema económico-financiero mundial. Hemos visto como el sumidero de capital de la avaricia se ha engullido ingentes cantidades de supuesta y ficticia riqueza.
Si, el relativismo es, por contra, un modelo capaz de ser respetuoso con todo y con todos, pero en especial con las bases del capitalismos. Nuestro relativismo termina donde empieza el relativismo del otro. Y lo que es mejor, termina dónde debe terminar el dogmatismo del otro.
En el relativismo quedan pocos principios pero queda uno muy poderoso, el respeto de los demás. O mejor, de lo demás. En el relativismo no necesitamos conocer todo para sobrevivir, basta con sobrevivir. Y de aquí que la efímera felicidad se recoge en pequeños hitos de descubrimiento capaces de dar sentido al resto de las infelicidades.
La libertad es también relativa, dado que el amor la limita. A veces, la limita el amor a nosotros mismos, lease egoísmo, o el amor a los nuestros, los seres queridos, que nos limitan, o el amor a los demás, la generosidad, difícilmente atendible desde el modelo Darwinista.
Todo es relativo, la diferencia entre los relativistas y el resto es que no necesitamos conocer las respuestas finales para vivir, vivimos por el acto mismo de vivir, y de desarrollar nuestro limitado universo personal dentro de los espacios en los que no entramos en conflicto con los universos de los demás. Pero eso, esto, también es imposible, dado que los demás tratan de "tomar" espacios que no les corresponden. Con lo cual, el relativista ejerce su principio de acción-reacción universal, para equilibrar las fuerzas.
No sé si os vale, no sé si responde las preguntas, pero creo que es un mundo interesante a explorar, cuando hoy, ninguno de los demás modelos funciona.













felipe garcia dijo
Recomiendo hoy el articulo http://www.elpais.com/articulo/portada/chispa/Dios/paso/principio... que tiene mucho que ver con el concepto de relativismo...
15 Febrero 2009 | 05:43 PM