"Nadie ha dicho que el desarrollo económico no sea doloroso; la cuestión es si ese dolor merece la pena"
Hoy de camino a hacer papeleos, en fin, eso es un tema aparte, lo complicado que es hacer cosas que con un certificado digital sería inmediatas, el taxista me dejó su periódico y me desayuné con una entrevista fenomenal a Indermit Gillque no puedo dejar de aprovechar para comentar.
Evidentemente nacer en España, comparativamente con el esto del planeta, es geosociopoliticamente un privilegio, una suerte, no hay duda alguna. Clima y el entorno hacen de nuestro país un lugar privilegiado. SI España estuviera entre Afganistán y Pakistán todo sería distinto, pero no, estamos en un lugar privilegiado, con pocos problemas climáticos, de momento, que aumente nuestro nivel de incertidumbre diario. Y con una historia de civilizaciones que han enriquecido enormemente nuestro hoy, nuestro futuro, desde nuestro ayer.
Y deberíamos ser mas conscientes de ello de lo que creo que lo somos. Pues nos otorga mas posibilidades que otros lugares del planeta. Sólo el sol es una fuente de energía diaria para los que tenemos la suerte de vivir aquí, y no sólo por el potencial energético, que tambien, es lo que denomino potencial anímico.
Pero sin lugar a duda, la frase sobre el "dolor" del desarrollo económico es una visión que no había considerado y con la que no puedo estar más de acuerdo. No estamos en un "Universo perfecto". Debemos de empezar a asumir, mas bien, que estamos en un "Universo adverso", que no quiere decir que seamos pesimistas. Pero en el que, el desarrollo conlleva costes de diferente índole. Y debemos analizar dicho coste como un ratio que debe compensarnos o no.
Es decir, que la innovación, y lo llevo a terminos que me interesan, debe no sólo mejorar el concepto de cuenta de resultados, sino de lo que dicha mejora afecta positiviamente a nuestra forma de vida, lo que creo que está muy bien recogido en la pura definición del concepto de innovación. Y claro, cada individuo, tiene su función coste-beneficio, y por tanto cada empresa, de igual manera. Lo que debemos es entender y divulgar, cual es nuestra función beneficio.
Y eso, es perfectamente extrapolable al concepto estado.
Pero hay un dato que quiero remarcar: "Me enseña el informe y lamenta que hace dos siglos hubiera sólo 100 fronteras en el mundo y ahora 600, y todavía algunos quieran más: fragmentar un país es crear varios mercados donde antes sólo había uno, y eso nunca es bueno, asegura."
La brecha entre la atomización y ele fecto de la globalización, que ya he comentado con anterioridad. Yo siempre he creido que "juntos valemos mas". Y no puedo, por principios, si esos de los que ya me quedan pocos, pensar que los mercados pequeños son mejores que los globales. Creo que es un error. Internet difunde y ofrece todo lo contrario. Pero creo que la globalización da miedo por que nos sentimos incompetentes, por que todo es mas complejo y tememos no saber enfrentarnos a lo desconocido. Y en lugar de querer aprender cosas nuevas, creemos que la crisis es una oportunidad para manejarnos mejor en lo local... pero eso no es cierto. Baleares, donde tengo mi residencia, es un ejemplo. Si un aleman se acatarra, no va de vacaciones, y Mallorca pilla una neumonía económica. Pensar en ello.










