Obama y el futuro del conocimiento
No hay duda que el cambio producido hoy con la elección de Obama como Presidente de USA es un salto "cuántico" para el pueblo norteamericano, pero, para los apasionados de internet lo que más nos resulta importante es el efecto de las nuevas tecnologías en su victoria. Sin lugar a duda Obama ha sabido como ningún otro presidente electo utilizar la red para su propósito, desde transmitir su mensaje, recaudar fondos... y eso me congratula doblemente.
Terminar con los ocho años peores de la historia norteamericana bajo el mandato del más nefasto presidente Bush ya era un reto en sí mismo. 8 años no sólo llenos de mentiras, guerras y malas decisiones, sino de los peores años para la investigación y el desarrollo en ese país.
Al Gore perdió por unos pocos votos hace 8 años y fué terrible, y el mundo entero tardará en recomponerse de tan nefasta actuación. Mi abuelo decía "quien siembra vientos recoge tempestades" y ahora estamos en el mayor huracán de odio jamás desatado, en el mayor Tsunami financiero jamás vivído y en un terremoto ecológico derivado del efecto de despreciar los efectos del cambio climático.
Y si, la papeleta es complicada para Obama, una vez más el espíritu norteamericano, que no siempre admiro (pues tiene grandes agujeros negros), pero que a veces envidio, ha demostrado su capacidad para reinventarse. No sólo da un vuelco importante sino que supera sus más profundos miedos.
Siempre me he considerado más anglosajón que latino, con un toque de mediterráneo, y europa necesita y una fuerte dosis de Obamalismo, de el entusiasmo que trasmite un presidente y para reinventarse y dejarse de chorradas y avanzar en la unificación de una europa política y económia. Unos Estados Unidos de Europa con un sistema presidencialista y con la capacidad de crear sueños como "yes, we can". Sin eso, mientras las partes sean más importante que el todo, no habrá futuro. Y la crisis nos lo recuerda cada día.
Ahora falta por comprobar cómo de las lecciones aprendidas con su elección, Obama debe apostar (como nuestro país) por la inversión en la era del conocimiento. Creo que si se deja de gastar cantidades ingentes en guerras absurdas y dedica este dinero a educación, a sanidad y a investigación, será el mejor cambio que se podía esperar.
Ahora, tras el entusiasmo inicial, la esperanza, y después la expectación por ver las esperanzas cumplidas. Insisto, me da un poco de envidia.











