Llevo muchos años "evangelizando" sobre las bondades de Internet. Pero tambien sobre los riesgos, los graves riesgos. Y no por que esos riesgos no sean controlables o la tecnología no pueda minimizarlos. Simple y llanamente por que los desconocemos. O lo que es mucho peor, los ignoramos.
Quiero hacer hincapie en que el problema no es la inseguridad de la tecnología. El riesgo radica en el mal uso que hacemos de ella. O lo que es peor, que no la usamos adecuadamente.
Uno de los mayores problemas radica en la falta de identificación y autenticación de nuestra identidad digital. Muchos lo justifican en pos de la libertad de internet, del anonimato... pero, como quiero explicar, el absoluta ignorancia e insensatez acerca del riesgo que corremos.
Veamos facebook y la mayoría de los sistemas SaaS, sean redes sociales o no. Te das de alta. Dices ser fulano de tal y pones un email, a partir de eso, como a lo sumo lo que te piden es validar mediante la recepción del email que quien dice ser fulanito de tal y ese supuesto su email coinciden.
La realidad es mucho mas preocupante dado que yo, falso fulanito de tal, puedo abrirme una cuenta en gmail, si, fulanitodetal@gmail, ya está, sin más validación posible. Despúes voy a facebook, busco una foto, la modifico o un simple avatar o muñeco, y relleno un perfil y lo asocio a dicho email. Por supuesto, el email de reconocimiento y validación me llega a esa cuenta de email y facebook se cree que soy quien digo ser.
A parti de eso, puedo hacer amigos, infinitos amigos y acceder a infinitas identidades...
Es el principio de millones de problemas. Supongamos que un exmarido o exesposa vengativos desean hacer daño a una nueva relación de sus exconyuges. Imaginaros que hacen toda una labor de buscar sus datos, sus fotos y crearles una cuenta ficticia a nombre de esa persona en una web de citas, una web de engaños o una web de sexo... durante un tiempo esa persona crea citas y desarrolla relaciones online de esa persona creando contenidos ilícitos de los cuales la otra persona desconoce su existencia.
Y cuando la trama ya está urdida la destapa y crea un daño irreparable a esa persona y a su relación... un ejemplo , pudiera ser igual con una relación laboral, con un cliente, con infinitas posibilidades...
Me temo que no nos hemos tomado en serio lo que supone el cómo desarrollamos las aplicaciones, lo cual se produce en general en sistemas que se basan en el todo gratis y que no precisan de un contrato. Ojo, tampoco lo del contrato es del todo válido. En este país se dan de alta contratos de luz y teléfono con una simplicidad que a mi personalmente me parece inadecuada en derecho. Afortunadamente los problemas aún son pocos, pero yo diría que eso es suerte, no seguridad ni confianza.
Lo de las identidades, autenticidad y certificaciones deberiamos tomarlo más en serio en Internet. Yo sería aprtidario de utilizar más los certificados digitales y el eDNI, pues reducen enormemente el riesgo, y la posibilidad de eliminar problemas de falsedad, o de no repudio, pues vale para ambos casos.
Me quedaría mas tranquilo si pudiera, al menos opcionalmente, firmar digitalmente mis cuentas en facebook, twitter y demás... pensarlo bien por que daños económicos, directos o indirectos, podrían empezar a ser relevantes.
Ya algún juez en USA ha empezadoa aplicar a la Banca parte de la culpa por los incidentes derivados de la falta de robusted y seguridad en los sistemas online. O nunca pasa nada o son tan pocos los incidentes que preferimos pagar no es una excusa válida. Hay un riesgo ignorado ampliamente derivado del hecho de que en nuestra banca online tenemos todos nuestros recibos y las mafias saben dónde vivimos por el recibo de la luz, del teléfono, del colegio de los niños... si quizá nos devuelvan 100 euros si nos hackean la cuenta o la visa, pero y si secuestran a nuestros hijos o roban nuestra casa pues saben cuando nos vamos de vacaciones por que el recibo baja cada año en agosto o el puente de la constitución... no son simples hackers, son mafias... y el peligro es más amplio que utlizar nuestras cuentas... monitorizan nuestras vidas. Y lo peor es que o desconocesmos este riesgo o lo ignoramos...
Con eso no me escuchará nadie decir que dejemos de usar internet, igual que por mucho riesgo que tengamos no dejamos de comprar y conducir el coche... pero tomamos medidas, damos clases, prestamos atención al volante, evitamos distraciones y tenemos seguros de todo tipo.
Pues en internet igual. No me cansaré de decir qu en Internet no tenemos más que hacer lo que hacemos en el resto de nuestras actividades... por ejemplo, los niños y los móviles o las redes sociales. Es curioso, no dejamos ir a nuestros hijos con niños desconocidos o a cines y peliculas de las que estamos informados. Con los moviles o con internet, nos descuidamos, les dejamos ante un precipio sin inmutarnos.
Hay un claro problema de relajación de etención, formación y cuidados en temas de internet, y es tal, que el email, se usa masivamente sin las precauciones adecuadas.
El mercado quiere email gratuito... y no usamos certificados para firmar los emails ni sistemas de autenticación de identidades... nos sentimos seguros poniendo la coletilla de confidencialidad que copaimos a cualquiera que nos gusta... "Por favor, si le llega el email y no va dirigido a usted descartelo". Bien, suficiente...
Tenemos que tomarnos en serio las infinitas bondades de la tecnología pero tambien los infinitos riesgos. Es importante empezar a conocerlos y a asumirlos... y en la medida que podamos ir cubriéndonos y protegiendonos de los mismos.